Ésta foto me gustó bastante.
De las muchas que se hicieron en Montserrat, esta es la que más me llamó la atención.
La inmensidad de las montañas, frente a los edificios, que parecen tan delicados dan cierta impresión. Además, la niebla y el cielo azul le confieren un aspecto tétrico. Probablemente, en blanco y negro hubiera ganado más.
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